Tres detenidos por el crimen de un empresario en San Antonio de Padua

El asesinato de Esteban Gabriel Izzo conmocionó a San Antonio de Padua.
Foto: Luciano Thieberger publicada en Clarín

Uno de los detenidos es el dueño del auto en el que los cuatro delincuentes que ingresaron a la casa de Esteban Gabriel Izzo escaparon tras matarlo a balazos y herir gravemente a su esposa en la madrugada del viernes 09 de junio.

Tres hombres fueron detenidos en Ituzaingó como sospechosos por el brutal crimen del empresario Esteban Gabriel Izzo, asesinado a balazos durante un asalto en San Antonio de Padua, en el que también fue gravemente herida su esposa, hija de un conocido empresario dedicado a la fabricación de acoplados y semirremolques.

Uno de los detenidos fue identificado como Walter Rodríguez Sierra (53), un ciudadano uruguayo que es el dueño del auto hallado en la noche del viernes en el que la banda se habría fugado tras el crimen en la casa ubicada en la calle Italia al 1100.

Fuentes judiciales informaron a Télam que el operativo fue realizado en la calle Juan Martínez al 2400, entre Cuyo y Hortiguera, en la localidad de Ituzaingó, donde también fueron capturados dos jóvenes de 18 años, uno de ellos hijo del anterior sospechoso.

La Policía encontró 87 municiones calibre .40; 151 municiones calibre 9 milímetros, y 3 municiones .380, publicó Clarín.

Las detenciones se concretaron en el marco de cinco allanamientos realizados en distintos puntos de Castelar Sur, Ciudadela e Ituzaingó.

En ese marco, en la calle Gervasio Pavón 3525 de Castelar, agentes de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) local encontraron estacionado en la calle, frente a un kiosco llamado “Mandale mecha”, el Volkswagen Gol Power gris, patente FCB 164, utilizado por los asaltantes y cuyo propietario es Rodríguez Sierra.

En su interior, los efectivos secuestraron una manopla, una barreta, un cortador neumático tipo cizalla (corta candado), y herramientas.

Fuentes allegados a la causa contaron que el «Uruguayo» tenía en su casa una central de monitoreo satelital que controlaba ese negocio, por lo que estaba mirando en directo cuando los policías revisaban el auto secuestrado.

También tenía en su teléfono celular, que fue secuestrado, otros domicilios que figuraban como objetivos para vigilar.

Todos los elementos secuestrados serán peritados ahora por la Policía Científica y desde ahí en adelante se van a pedir nuevas medidas en la causa.

El fiscal Claudio Oviedo ya solicitó al Juzgado de Garantías de turno de Morón la formal detención de los capturados y ahora espera su resolución.

Todos ellos serán sometidos al Sistema automatizado de identificación de huellas dactilares (AFIS) y al barrido electrónico en busca de restos de pólvora en sus manos.

Otro investigador allegado a la causa contó a Télam que se está tratando de establecer «si los delincuentes tenían como dato que había dinero guardado en la propiedad de Izzo, si el hecho tiene que ver con su actividad o algún pago a proveedores».

Sobre la salud de Silvana Andrea Petinari (56), esposa del empresario, los voceros contaron que el viernes a la tarde fue trasladada por pedido de la familia al Sanatorio Los Arcos del barrio porteño de Palermo, donde su estado es delicado y con cuidado intensivo.

 

El brutal asesinato en medio de un tiroteo

El crimen ocurrió a las 4:20 de este viernes en una vivienda de la calle Italia 1085 de Padua, en el partido de Merlo, cuando la pareja estaba descansando y fueron sorprendidos por el ingreso de ladrones armados.

Izzo tenía un arma con la que se resistió al asalto y logró dispararles, pero cayó muerto por las balas de los delincuentes, que también dejaron gravemente herida a su mujer. Estaba internada en el hospital de Merlo con pronóstico reservado.

Según fuentes policiales, los delincuentes eran cuatro y llegaron hasta el lugar en un auto Volkswagen Gol gris plata que conducía un quinto hombre. En ese vehículo huyeron y durante las horas posteriores fueron buscados con un amplio operativo.

Los delincuentes ingresaron a la casa después de forzar una persiana tipo americana de madera del frente de la propiedad, sobre la calle Italia. Izzo se despertó al escuchar ruidos y agarró dos armas de su propiedad: una pistola Bersa calibre 40 y un revólver 38.

La esposa de la víctima, Silvana Andrea Petinari (56), dio detalles a la Policía sobre cómo fue el violento episodio. La mujer precisó que apenas ingresaron a la casa, los delincuentes la golpearon y provocaron una grave lesión en el ojo derecho.

En el domicilio también estaba Elsa, la mamá de Silvana, de 83 años, que se encontraba en otra habitación y no sufrió ni vio nada de lo sucedido.