Viedma: hurtaban materiales y terminaron escrachados y procesados

El martes 19 de diciembre se llevó a cabo la audiencia de formulación de cargos contra dos hermanos acusados del delito de hurto, quienes estuvieron detenidos durante dos días hasta la audiencia judicial. El incidente tuvo lugar el domingo 17 de diciembre alrededor de las 20:45 horas y parte de lo sucedido había quedado filmado en un vídeo por un vecino que los escrachó.

Según la formulación de cargos en su contra, Juan Emilio Fidel Pereyra y Sebastián Mariano Pereira llevaron a cabo la comisión de un delito. Según el Ministerio Público Fiscal, ambos acusados ingresaron al patio de una propiedad ubicada en la calle Las Rosas al 480, en el barrio Las Flores, donde se apoderaron ilegítimamente de aproximadamente 75 ladrillos huecos de dimensiones 18 x 18 x 33, sin recurrir a la fuerza física ni a la violencia contra las personas.

Los hermanos utilizaron una camioneta para cargar los ladrillos en tres palets, pero su intento fue frustrado cuando fueron detenidos por personal policial de la Comisaría 38 en la intersección de las calles 41 y 26 del Barrio Lavalle, en la localidad de Viedma.

De acuerdo a la legislación vigente, se considera que los hermanos Pereira han incurrido en el delito de hurto. Tras la audiencia, recuperaron su libertad con la condición de que cumplan con las medidas cautelares impuestas, que incluyen la prohibición de acercarse al lugar de los hechos y de contactar con la víctima y los testigos.

En la audiencia estuvieron presentes el juez de garantías Brussino, el fiscal Gonzales Sacco y el defensor penal Pedro Vega.

Los dos hermanos fueron filmados en el momento en que cargaban los materiales a la camioneta. En el video se puede observar la reacción de uno de ellos al percatarse de que estaban siendo filmados por un vecino que los increpó. Durante el intercambio, se escuchó un diálogo en el que uno de los ladrones afirmaba que «le habían vendido» el material. El vecino que filmaba le respondió que lo filmaría para que se viera su cara, a lo que el ladrón reaccionó arrojándole una piedra e intentando atacarlo. Afortunadamente, el vecino logró escapar en su auto.