Viedma: Pedraza fue condenado a 16 años de prisión

Publicado el: 2 de julio de 2019 | Por:

Si bien la sentencia no está firme, el hombre podría empezar a cumplir su condena a pedido de la querella. Pedraza es actualmente empleado del hospital Artémides Zatti y fue condenado por el abuso sexual de las tres hijas de su ex pareja.

El tribunal integrado por los jueces Carlos Reussi, Guillermo Bustamante y Daniela Zágari aceptó los planteos de la Querella y condenó a Oscar Pedraza a 16 años de prisión efectiva, por el abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por la responsabilidad de guarda de las tres hijas de su ex pareja, entre los años 1997 y 2016.

La representante legal de las denunciantes, Julia Mosquera, había solicitado ese monto de pena, 2 años más severo que el planteo de la fiscal Paula Rodríguez Frandsen, que pidió 14.

La escala penal del delito acusado va de 8 a 20 años. Para las abogadas, el único atenuante a favor de Pedraza era la falta de antecedentes penales. 

El hombre que se desempeñó como camillero del hospital público Artémides Zatti durante años, y que aún es empleado del Ministerio de Salud, fue condenado por 3 hechos de abuso sexual aberrante, con una continuidad en el tiempo que varía de 1 y 10 años, dependiendo de la víctima.

En todos los casos, Pedraza estaba a cargo del cuidado de las niñas y se aprovechó de la confianza generada por la relación de amistad -con la familia- y de pareja -con la madre-.

Entre las pruebas que permitieron llegar al veredicto de culpabilidad y a la imposición de la condena, hubo pericias psicológicas y testimonios de distintos profesionales que concluyeron que las tres víctimas presentaron estrés pos trauma asociado a los abusos, con síntomas como la intrusión, la negación, el estado de ánimo negativo, la autoagresión, estados de hipervigilancia e hiperacionalización y la huida temprana del hogar, entre otros.

Los hechos comenzaron en el año 1997 cuando la mayor de las hermanas, tenía 5 años de edad, y se prolongaron hasta 2016, con la menor. 

Durante el alegato en el que pidió 16 años de prisión, la abogada Mosquera planteó que los efectos del abuso “son marcas que ellas van a tener siempre y con las cuales van a tener que convivir; por eso hablamos de víctimas de abuso sexual infantil como sobrevivientes”.

“Para graduar la pena se tiene que tener en cuenta el tipo de ilícito, que es uno de los más aberrantes, que destruye de manera definitiva la inocencia de las niñas, que afecta de manera irreparable el desarrollo psicosexual, la libertad, la autodeterminación, la percepción de su cuerpo; donde se roba un momento que es único, un derecho personalísimo respecto de las víctimas que es la posibilidad de decidir respecto de su cuerpo, de relacionarse íntimamente en su esfera sexual con otras personas”, subrayó Mosquera.

VDM Noticias

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