Viedma: La municipalidad clausuró y desalojó una fiesta con más de 300 menores

Publicado el: 21 de octubre de 2019 | Por:

Fue a unos 300 metros del Cuerpo de Seguridad Vial

El sábado a la madrugada personal de la municipalidad de Viedma procedió a la clausura de una fiesta que presentaba serias irregularidades. Había más de 300 menores de edad y mucho alcohol. Se iniciaron actuaciones judiciales tras una denuncia penal realizada por una de las trabajadoras.

El hecho se registró en la madrugada del sábado, alrededor de las 4 cuando la policía del Cuerpo de Seguridad Vial ubicado sobre la Ruta Nacional N° 3 observó la presencia de varios jóvenes deambulando por la ruta, por lo que le dio intervención al personal de la Subcomisaria N° 59 de Viedma.

Una vez establecidos los policías en el lugar, la Asociación de Trabajadores de la Universidad de Río Negro (Espacio no docente), se encontraron con una gran cantidad de jóvenes que se habían acercado a una especie de fiesta por la cual habrían pagado una tarjeta de 200 pesos y también llevado alcohol para consumir. El salón no contaba con la habilitación para dicha fiesta que, según informó la persona adulta responsable, se trataría de un cumpleaños.

La mujer encargada del alquiler del salón y responsable del evento tampoco contaba con la autorización municipal para poder llevar a cabo dicho evento, por lo que al momento de labrarse el acta por parte de una de las trabajadoras municipales se tornó violenta hacía la mujer que realizaba su trabajo.

Al respecto, Leandro Massacessi, Secretario de Gobierno de la Municipalidad de Viedma manifestó que “cada vez que hay un evento en un lugar que debe tener autorización lo primero que se produce es un desalojo con acompañamiento de la policía. Desalojo y clausura, siempre y cuando sea un evento por el cual no hay autorización o no este habilitado”, expresó Massacessi.

El funcionario expresó que no estaba claro si se trataba de un cumpleaños o de una fiesta clandestina en la cual había muchos menores y alcohol. “De hecho fue la propia policía que vio a muchos jóvenes deambulando por la ruta por lo que dio aviso sobre la situación”, explicó el Secretario de gobierno informando que encontraron más de 300 menores en el lugar.

Madres preocupadas

La situación fue informada a este medio por una madre y al dar a conocer el tema en las redes otras madres se pusieron en contacto con el corresponsal de este medio mostrando su preocupación por este tipo de eventos que al parecer se convoca a través de redes sociales cobrando un ingreso de 200 pesos e invitando a los jóvenes a también llevar alcohol.

El del día sábado no sería el único evento realizado, ya que trascendió que en otras ocasiones se habría concretado una fiesta de las mismas características en Carmen de Patagones.

“Con respecto a su publicación sobre la fiesta realizada en el Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Río Negro, mi hija, con amigos/as, asistió a esa fiesta, pagaron entradas, y quedaron “a la deriva” aproximadamente a las cuatro de la mañana”, contó una de las mamás que explicó lo sucedido en la madrugada del sábado.

“Yo los llevé a las dos y media aproximadamente, y me pareció que no se daban las condiciones de seguridad necesarias. Pasé por el puesto caminero de la policía, que está ubicado a unos metros, y comenté mi preocupación considerando que había muchísimos menores. Hubo adultos que les cobraron entrada (según me dijo mi hija le compró la entrada a una chica cuya madre que estaba allí ese día, es policía) y los dejaron a esa hora (aprox cuatro de la mañana) “a la deriva”, contó una de las madres.

“Yo llevé a mi hija y amigas alrededor de la 1 de la mañana y ya había adolescentes alcoholizados. Como mamá de adolescente es casi imposible el NO, porque son tan extremos que parecería que se van a tirar del puente frente a un límite”, refirió la mamá preocupada por la situación planteada en la madrugada del sábado.

“Estas” joditas” como se denomina a estas fiestas clandestinas, son organizadas por adultos, alquilan un salón, cobran una entrada (que es vendida por adolescentes) y cada joven que va se lleva su bebida. Como lo hacemos siempre que se que van a estas fiestas clandestinas donde el exceso de alcohol es lo que prima con las consecuencias y donde insisto, la prohibición desencadena desastres, entre las madres nos ponemos de acuerdo y una lleva y otra busca. Es tremendo lo q se ve”, puntualizó la segunda mamá que escribió sobre lo sucedido brindando más detalles.

“Según mi hija, la policía fue alertada de esta ” fiesta” y clausuró el lugar. Lamentablemente hoy los adultos, contribuimos a ese actuar clandestino sin pensar en las consecuencias de estas fiestas. Otra cosa que se hace, “pinchar” casa. Qué significa que los padres no están y las ” fiestas ” (pagando una entrada) se hacen en esa casa sin adultos presentes”, informó la madre sobre la organización de estas fiestas improvisadas.

Respuestas para este articulo

Un comentario
  • Sergio dice:

    Lo único que se les ocurrió a nuestros ediles en su momento fue PROHIBIR que los menores concurran a los boliches y evidentemente no es la solución porque los chicos quieren salir a divertirse y por eso concurren a fiestas clandestinas por que no tienen donde ir. El camino tal vez sea otro y deberían re pensar la norma… y de prisa antes que suceda una desgracia. En un boliche está todo más controlado. Hay seguridad y baños. Cámaras. Ponganse las pilas concejales.

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