Le impusieron 15 años de prisión por intentar matar a su pareja en Mencué

Publicado el: 14 de noviembre de 2017 | Por:

Los jueces Fernando Sánchez Freytes, Laura Pérez y Julio Martínez Vivot condenaron a la pena de 15 años de prisión a un hombre de Mencué, a quien declararon autor de los delitos de “tentativa de homicidio calificado por el vínculo en concurso real con amenazas y coacción”.

El hecho que se imputó a Luis Clemente Carus, de 27 años de edad y actualmente detenido, ocurrió en la localidad de Mencué la madrugada del 31 de diciembre de 2016 y del mismo resultó víctima la pareja del acusado, quien actualmente tiene 22 años.

De acuerdo con la acusación acreditada en el debate, el imputado primero intentó ahorcar a su pareja y luego la roció con alcohol, prendiéndola fuego y provocándole de esa manera lesiones en su rostro, el cuello, tórax y abdomen. Al momento del episodio se encontraba también en la vivienda un bebé de dos meses de vida, hijo de la pareja.

Debido a la gravedad de las lesiones, la mujer fue trasladada Hospital de General Roca, desde donde radicaron la denuncia penal al constatar que no se había tratado de un accidente doméstico con agua caliente, como relataba el imputado. De camino al centro médico y ya dentro del hospital de Roca la víctima siguió sufriendo amenazas y coacción para que oculte la verdad sobre lo ocurrido ante los profesionales médicos y auxiliares de Salud.

“Está plenamente acreditado que, con el medio idóneo empleado -seleccionado consciente y voluntariamente en forma previa-, quiso darle muerte a su pareja, propósito que no pudo consumar por causas ajenas a su voluntad, como lo fue la repentina aparición de su madre en el escenario de los hechos, lo que provocó a que tomara un balde con agua y se lo arrojase para apagar el fuego ocasionado por él mismo”, sostuvo en su voto rector el juez Sánchez Freytes.

Para definir el monto de la pena, el Tribunal valoró como agravantes “el daño causado, el medio empleado en el delito contra la vida, las circunstancias de tiempo, lugar y modo en que acontecieron cada una de las conductas disvaliosas adjudicadas”, además de la conducta del imputado después de cometer el ataque. Es que, según se refleja en el fallo, estando la víctima “ya quemada, él le pidió que le cocinara para cenar, se fumó un cigarrillo de marihuana, más luego quiso tener relaciones sexuales con ella -las que iban a ser de dudoso consentimiento libre y voluntario por parte de aquélla”.

En resguardo obligatorio del “principio de congruencia” y las “reglas del debido proceso y la defensa en juicio”, el Tribunal no aplicó al caso la agravante por “violencia de género” solicitada por la Fiscalía en su alegato final. En la sentencia se aclaró que ese aspecto de la incriminación no había sido incluido por la parte acusadora en las instancias anteriores del proceso (al describir los hechos en el requerimiento de instrucción y en la requisitoria fiscal de elevación a juicio), por lo que el imputado quedaría sin posibilidad de defenderse material y técnicamente de esa porción de la acusación.

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