La tendencia al juicio abreviado en Viedma

Publicado el: 26 de agosto de 2017 | Por:

Que la justicia está desbordada de expedientes judiciales no es novedad y que se quieran esclarecer justamente la mayoría de esas causas tampoco. Pero la cuestión cambia cuando esas causas se tratan de homicidios y se proponen juicios abreviados por montos menores para decir que “se hizo justicia”.

La ecuación parece ser sencilla. En los casos que no hay parte querellante porque el acusado es menor de edad como sucedió con la causa de Diego Andrade, asesinado el 1 de enero de este año, la Fiscalía y la Defensora de Menores acuerdan que el abreviado puede ser la mejor opción. De esa forma, el acusado se hace cargo del delito y se le ofrece una pena de 2 años de prisión en suspenso explicando la instancia de inserción social para él imputado. El acuerdo es desestimado por un juez de instancia superior, pero la intención estuvo.

En el caso de Irma Casadei se llegó a un acuerdo de juicio abreviado en el cual Miguel Levin se declaró culpable de la muerte de Irma Casadei quien murió en el hospital Zatti en marzo de 2011 después de haber sido atacada en su casa. La causa fue caratulada como “homicidio simple” por lo que la pena que podía llegar a corresponderle era de 8 a 25 años. Se “negoció” por la mínima y todas las partes parecen haber estado de acuerdo.

Otra de las causas que se analiza por estas horas presentar en el marco de un juicio abreviado es la del crimen de Emilio Collueque, asesinado el 1 de enero de este año en la costanera de Viedma por Facundo Sánchez.

Teresa Naicul se manifestó al respecto a través de las redes y dejo en claro que bajo ninguna circunstancia aceptarán que la condena sea a través de un juicio abreviado. La propuesta fue formulada como posibilidad a la abogada de la parte querellante, pero quedo en claro que no habrá forma de que la causa no llegue a juicio oral y público, al menos por parte de la familia que llora a la víctima. “Se podrá mostrar arrepentido, pero eso no me devuelve a Emi”, manifestó a este medio adelantando que la semana que viene fue citada a una reunión.

Una de las argumentaciones que se esbozan al momento de proponer u juicio abreviado es que el imputado reconozca el delito y que las familias involucradas en la causa no tengan que revivir todo el dolor de lo sucedido desde el momento de cometerse el crimen hasta la instancia de condena en un juicio oral y público. Pero ante la posibilidad que se negocie una pena menor a la que se puede conseguir en un juicio, muchas familias prefieren revivir todo de nuevo y lograr algunos años más de condena como sucedió con el homicidio de Juan Carlos Lamas cuyo caso también en algún momento se habría pretendido definir a través de un juicio abreviado.

La tendencia es clara. Sacar la mayor cantidad de causas posibles en acuerdos claros para todos. Con un acusado culpable de su propia boca no hay mucho margen a la discusión, pero el planteo que no a todos parece cerrarles es la pena que se les otorga que evidentemente en algún punto parece estar dentro de los acuerdos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.