La desnaturalización del maltrato animal cada día más vigente

Publicado el: 2 de mayo de 2017 | Por:

Este mediodía sucedió una situación poco inusual. Por intentar proteger a unos gatitos de maltrato animal se registró una pelea y una denuncia penal por amenazas. Se desencadenó en la calle Alvaro Barros de Viedma.

Todo sucedió cuando una mujer que llegó a su propiedad escucho quejidos de gatos y al acercarse a la caja de una camioneta vio que algo se movía dentro de una bolsa de arpilleras desde donde se escuchaban gritar a un gatitos que estaban en un tacho de lata.

En dos ocasiones se golpeó la puerta del dueño de la camioneta y nunca respondió. Cuando las tres personas se disponían a abrir la bolsa para que los gatitos puedan respirar, apareció el dueño de la camioneta a quienes se les planteó que no podía tener los gatos así. La respuesta fue fastidio por parte del cuestionado hombre.

El propietario de la camioneta entró a la casa. En ese momento lograron abrir la bolsa para que el gato saque la cabeza. Al aparecer nuevamente, el hombre amenazó a una de las mujeres, vecina de la zona, advirtiéndole que cuide a su gato, mientras que al hombre que las acompañaba le dijo “vos tocas de nuevo las cosas que tengo ahí y te pegó un tiro”, amenazó mientras se llevaba el dedo a la frente.

La situación planteada terminó con el dueño de la camioneta y el hombre amenazado agarrándose a trompadas por lo que hubo que separar a ambas personas. Finalizada esa situación, el joven que pretendía explicarle sobre el maltrato al dueño de la camioneta realizó una denuncia penal por amenazas.

El hecho de pretender explicarle al dueño del gato que se trataba de un maltrato la manera en que pretendía llevarlo, generó discusiones y una pelea en la que varias personas no estuvieron de acuerdo con esa actitud y pretendieron generar un cambio a través de las palabras, pero solo se encontraron con una barrera de fastidio que pretendía imponerse a través de su autoridad.

El maltrato animal existe en varias formas y se da más cotidianamente de lo que podemos imaginar. Si usted que está leyendo este artículo considera que conoce alguna situación de maltrato, puede denunciarlo en cualquier unidad policial mencionando la ley Nº 14346 de maltrato animal, si es que las palabras fallan como sucedió en esta ocasión.

 

Una ley resguarda a los animales del maltrato animal

La Ley 14.346 establece penas para las personas que maltraten o hagan víctimas de actos de crueldad a los animales. La misma fue sancionada el 27 de septiembre de 1954 en el Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina.

En el artículo 1, indica que  será reprimido con prisión de quince días a un año, el que infligiere malos tratos o hiciere víctima de actos de crueldad a los animales.

Se considera maltrato el no alimentar en cantidad y calidad suficiente a los animales domésticos o cautivos; incitarlos para el trabajo mediante instrumentos que les provoquen innecesarios castigos o sensaciones dolorosas.

También se considera maltrato el hacerlos trabajar en jornadas excesivas sin proporcionarles descanso adecuado, según las estaciones climáticas y emplearlos en el trabajo cuando no se hallen en estado físico adecuado.

 

Otros de los puntos que establece el maltrato es:

Estimularlos con drogas sin perseguir fines terapéuticos.

Emplear animales en el tiro de vehículos que excedan notoriamente sus fuerzas.

 

Serán considerados actos de crueldad:

 

1° Practicar la disección con fines que no sean científicamente demostrables y en lugares o por personas que no estén debidamente autorizados para ello.

2° Mutilar cualquier parte del cuerpo de un animal, salvo que el acto tenga fines de mejoramiento, marcación o higiene de la respectiva especie animal o se realice por motivos de piedad.

3° Intervenir quirúrgicamente animales sin anestesia y sin poseer el título de médico o veterinario, con fines que no sean terapéuticos o de perfeccionamiento técnico operatorio, salvo el caso de urgencia debidamente comprobada.

4° Experimentar con animales de grado superior en la escala zoológica al indispensable según la naturaleza de la experiencia.

5° Abandonar a sus propios medios a los animales utilizados en experimentaciones.

 

6° Causar la muerte de animales grávidos cuando tal estado es patente en el animal y salvo el caso de las industrias legalmente establecidas que se fundan sobre la explotación del nonato.

7° Lastimar y arrollar animales intencionalmente, causarles torturas o sufrimientos innecesarios o matarlos por sólo espíritu de perversidad.

 

8° Realizar actos públicos o privados de riñas de animales, corridas de toros, novilladas y parodias, en que se mate, hiera u hostilice a los animales.

 

 

 

 

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