Fiscalía solicitó siete años de prisión por abuso sexual simple agravado en Cipolletti

Publicado el: 11 de abril de 2017 | Por:

En su alegatos presentados hoy, el fiscal de cámara, Gustavo Herrera, solicitó la pena de siete años de prisión efectiva por abuso sexual simple agravado por el vínculo y por la relación de convivencia preexistente. En su exposición, el fiscal entendió que durante el juicio se había podido acreditar la existencia de las situaciones de abuso y la autoría por parte del imputado.

La calificación legal mencionada, prevé penas que van desde los tres a los diez años de prisión. Por este motivo, siguiendo la jurisprudencia del Superior Tribunal de Justicia de la provincia, se toma la mitad de la pena y se tienen en cuenta los atenuantes y los agravantes, circunstancias en las cuales el fiscal estimó acertado el cumplimiento de siete años de cárcel.

En cuanto a las pruebas puntualmente, Herrera destacó que el testimonio de la Cámara Gesell respecto de la víctima fue claro y que existía un dictamen pericial en el cual se había determinado que el testimonio de la niña es creíble.

Respecto de esta pericia – realizada por el Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial – el representante del Ministerio Público resaltó que el perito oficial era un experto en la temática de credibilidad en los relatos de los menores, mientras que la perito de parte – quien dictaminó en contrario – presentaba una formación general en psicología.

Citando artículos científicos de expertos en esta disciplina, cuestionó algunos puntos de vista técnicos de la psicóloga que actuó como perito de parte y consideró que por momentos la profesional brindaba su opinión con llamativa “liviandad” y hasta falta de rigor científico.

Teniendo en cuenta lo anterior y la prueba recabada durante la investigación, entendió que el hecho se encontraba debidamente probado, tanto en su ocurrencia histórica como en la autoría por parte del procesado.

Una vez terminada la audiencia, Herrera se reunió con la madre de la víctima y con representantes de agrupaciones sociales que trabajan sobre la temática de abusos para explicarles en qué había consistido su alegato. Allí, escuchó sus inquietudes y explicó que criterios se debían tener en cuenta desde el punto de vista legal en estos casos.

El hecho llevado a juicio ocurrió en Cipolletti, a mediados del año 2014, cuando el imputado habría realizado tocamientos libidinosos en contra de una menor de cinco años, con la que convivía. Contemplando estas circunstancias el fiscal entendió que a la calificación legal de abuso simple, se debían agregar los agravantes por el vínculo entre el imputado y la menor y el de la relación de convivencia preexistente al hecho.

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