Fiesta del Mar: Tipos, tipas y Tipitos

Publicado el: 22 de enero de 2017 | Por:

Tal como se preveía, hubo de todo, sobre todo, gente: gente en colectivo, gente en autos, gente a dedo, gente que vive aquí, gente que ya estaba aquí.

Gente linda, tranquila, que solo vino a divertirse y pasar unas horas en paz, con una temperatura ideal para la playa desde la mañana a la noche, con sus niños, sus abuelos, su reposera y su sombrilla. Y el mate. Y el amor de los jóvenes, el fútbol en la arena, la guitarra, las compartidas. La feria artesanal colmada, ningún restaurante vacío, ningún comercio sin vender, salvo uno que otro que aparentemente habría sido clausurado en la noche del viernes.
Y, claro, también la otra gente, esa que uno se “esfuerza en comprenderles, y nada”. La que viene a divertirse de extraña manera, con las mochilas cargadas de alcohol y algo más, con armas blancas (o de las otras). Empeñados en mostrar su “coraje” empañando la alegría y la distención de la familia veraniega.

Mucha policía, mucho trabajo, según me cuentan. A las 19.00 llegaron a la terminal 5 colectivos (refuerzos) llenísimos de gente, hablé con uno de los choferes y manifestó la enorme cantidad de personas que se trasladaron durante el día en el transporte público.

El ingreso de automóviles fue incesante hasta entrada la noche, desconozco cómo se calculan los números, pero la villa, los estacionamientos, las calles estuvieron colapsados desde las primeras horas de la tarde. Los comercios que expenden alimento y bebidas abarrotados de clientes que hacían cola en las veredas para ingresar.
Camiones celulares de la policía custodiando el pueblo. Algunos efectivos, con sus perros esperando la llegada del transporte. Varios detenidos al descender, que fueron llevados a Viedma porque aquí no hay calabozos.
Varios autos secuestrados por la policía caminera´, algunos robos y destrozos en vehículos y casas (moneda corriente?)

La buena disposición  de algunos residentes que ofrecieron sus patios para que los visitantes monten sus carpas, colchones prestados, comida rápida…

Tipos, tipas y Los Tipitos: el show que no vi pero cientos y cientos de turistas disfrutaron en la segunda noche de la Fiesta del Mar y el Acampante aquí, en el cada vez más demandado -y cada vez con mayor demanda de obra pública, mantenimiento, seguridad- Balneario El Cóndor. Mención especial para el cantante del grupo, que paró el recital cuando unos 5 o 6 inadaptados comenzaron una feroz y absurda pelea en la playa adyacente al escenario mayor, que por suerte no pasó a mayores.

Y hoy, la fiesta – con todos sus matices-continúa…

Viviana Simionatto

Corresponsal El Cóndor

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