El STJ confirmó condena por abusos sexuales agravados por el vínculo

Publicado el: 23 de diciembre de 2016 | Por:

 

 

El Superior Tribunal de Justicia confirmó una condena de 8 años y 6 meses de prisión efectiva contra un hombre que cometió reiterados abusos sexuales de los que resultó víctima una de sus hijas biológicas. Los hechos ocurrieron entre los años 2008 y 2011 en la zona rural de Guerrico.

Con voto rector del juez Enrique Mansilla y la adhesión de sus pares Ricardo Apcarian y Sergio Barotto, el STJ declaró “mal concedido” el recurso de casación que había interpuesto el defensor particular Pablo Martín Barrionuevo y confirmó así la sentencia dictada en febrero de 2016 por la Cámara Criminal Tercera de Roca.

El imputado, cuyo nombre se reserva para evitar la identificación de la víctima, fue declarado “autor del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo -un hecho- en concurso real con abuso sexual simple agravado por el vínculo reiterado en más de una oportunidad -tres hechos-“. La investigación comenzó en diciembre de 2013 a raíz de la denuncia que radicó la madre de la víctima.

En su casación, la defensa alegó que la sentencia fue arbitraria, por considerar que la prueba valorada fue “escasa y endeble”. También cuestionó el monto de la pena, afirmando que la misma fue “irrazonable y desmedida”.

El Tribunal de juicio tuvo por acreditado que el primer abuso sexual ocurrió entre enero y febrero de 2008; el segundo entre marzo y abril de 2009; el tercero durante el invierno del año 2011 y el cuarto en septiembre de 2011. El primero, según la sentencia, fue “con acceso carnal”, a diferencia de los tres restantes que no registraron esa agravante. Todos los hechos ocurrieron en la vivienda familiar y en circunstancias de estar ausentes la madre y hermanos de la víctima.

La pericia psicológica valorada por los jueces concluyó que el testimonio de la joven, quien ya era mayor de edad al momento del juicio y pudo declarar ante el Tribunal, fue “altamente creíble”, por ser “concreto, preciso, claro, expresándose a través de sus vivencias, no observándose contradicciones o inseguridades en cuanto a lo que relata”. La perito destacó “la cantidad de elementos contextuales, sensitivos y semánticos”, así como su “congruencia”. Los jueces de Roca, además, enfatizaron en la “contundencia” del testimonio, calificándolo como “una firme y cruda declaración” sostenida, además, por otros elementos probatorios.

La Cámara, al dictar su condena, también concluyó: “ninguna duda tengo, llegada esta instancia, que los hechos denunciados existieron, que no se trató ni de una ideación en busca de algún interés particular por parte de la víctima, sino por el contrario, un quiebre drástico a partir de la denuncia, nada más y nada menos que el abandono definitivo del imputado del hogar familiar…”.

Para validar los fundamentos de la Cámara y rechazar los agravios de la defensa, el STJ también analizó el video con la primera declaración que brindó la víctima en Cámara Gesell, cuando aún era menor de edad. Tras ese análisis, los jueces del máximo Tribunal provincial manifestaron su “total coincidencia” con las apreciaciones del Tribunal local.

En cuanto al agravio por el monto de la pena, para el STJ se trató de un planteo “genérico y desprovisto de todo sustento” y destacó que el concurso real de delitos por los cuales fue condenado el imputado partía de una pena mínima de 8 años de prisión. “De ese modo, no surge que el monto impuesto pueda ser tachado de irrazonable, desmedido o desproporcionado”, concluyó el STJ en su sentencia.

Respuestas para este articulo

Un comentario
  • Sebastian dice:

    No entiendo esto de que se proteja el nombre del abusador. ¿Fue vecino nuestro por tanto tiempo y no nos vamos a enterar quién es?
    Actua mal la justicia en estos casos, porque podrian aparecer mas abusos, de saber nosotros con quien convivimos todos estos años.

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