El crimen de Carnero: El teléfono sería clave en la investigación

Publicado el: 14 de septiembre de 2017 | Por:

 

Diaz y Fernández

El caso por el crimen de Rodrigo Carnero tuvo tres audiencias realizadas con la declaración de varias personas que aportaron datos desde lo que vieron, supieron o escucharon horas antes y después del asesinato de Rodrigo Carnero. La prueba del celular robado.

Quien declaró en la jornada del martes fue Fernando García, cuñado de Rodrigo y quien encontró el cuerpo sin vida sobre la cama en el departamento de calle Belgrano. García vino desde Roca a celebrar semana Santa y vivió una triste experiencia en el momento de dar con Rodrigo.

Fernando llegó a Viedma junto a Lorena, su pareja y madre de los sobrinos de Rodrigo. Compartieron una cena y una charla hasta altas horas de la madrugada con su cuñado a quien encontraron sin vida 18 horas después.

Al ver que durante varias horas Rodrigo no se acercó a la casa de su madre y no pudiendo comunicarse por teléfono se acercó al departamento alrededor de las 17 horas y volvió a insistir por teléfono, pero no tuvieron suerte hasta que regresaron alrededor de las 21 horas junto a Nicolás, hermano de Rodrigo y sus hijos. Al ver que las puertas de acceso al pasillo y la del departamento estaban abiertas decidieron llevar los nenes a la casa de su suegra para regresar al departamento de calle Belgrano.

“Lo primero que veo a Rodrigo acostado en la posición que él dormía habitualmente. Yo lo iba a mover y Nicolás me dice mira la sangre. Ahí salimos y nos cruzamos al Juzgado Federal”, explicó García. El relato siguió con detalles sobre la posición en la que se encontraba Rodrigo, que estaba apoyado sobre su brazo derecho y cómo quedo estaba la pieza al momento del hallazgo. Había manchas de sangre sobre la pared.

Nicolás Taborda es el hermano de Rodrigo Carnero y fue quien subió al departamento junto a Fernando García cuando lo encontraron sin vida en la noche del viernes 18 de abril de 2014.

“El jueves estuvo todo el día en mi casa. Desde muy temprano se puso a hacer la masa para unas empanadas de atún. Llegó mi familia de Roca a la noche y yo me fui a lo de mi novia. Volví al otro día cerca de las 3 de la tarde y él no estaba. Me llamaba la atención que no haya ido porque no había disfrutado mucho de sus sobrinos” contó Nicolás.

Alrededor de las 21 horas Nicolás y Fernando salieron a comprar algo para tomar y decidieron pasar a buscar a Rodrigo por el departamento de calle Belgrano. “Tocamos timbre y no sonaba. Él me había hecho un comentario de por qué había desconectado el timbre y era porque Fernández lo molestaba”, detalló el hermano de Rodrigo.

“Me llamaba la atención que se veía apagada la luz del pasillo que es una luz que el acostumbraba a tener prendida. Se me da por abrir el picaporte y estaba abierto, lo mire y le dije “acá hay algo raro”, así que llevamos a los nenes en la casa de calle Colón y volvimos”.

Los pasos desde la vereda al departamento de Rodrigo ubicado sobre la planta alta, no hicieron más que llenar de incertidumbre a Fernando y Nicolás que caminaron sobre las escaleras en medio de la oscuridad que se extendió  hasta el living comedor del departamento. La búsqueda se extendió hasta la pieza donde fue encontrado sin vida sobre la cama.

El Sargento Tacacho fue uno de los primeros en acercarse al lugar del homicidio. Luego de subir al departamento vio que estaba el Sargento González en el departamento y que había una persona tendida sobre una cama. Minutos después, el personal de salud determinó que no tenía signos vitales. A través de un recorrido visual detalló que vio manchas de sangre en el piso, en una de las cortinas y parte de la cabecera de la cama.

González recordó que alrededor delas 21.50 les avisan que había una persona lesionada en un departamento de calle Belgrano en la parte alta de Siglo XXI. Al llegar al lugar se encontró con familiares de la persona lesionada y un Policía de la Federal que le indicaron por dónde debía entrar.

Cuando entró a la habitación vio a una persona de espaldas, apoyada sobre el hombre arriba de la cama. “La piel no era normal y cuando lo toco lo siento muy frio así que inmediatamente notifique a la ambulancia y constatan que se encuentra sin vida. Después nos dedicamos a cortar calles”, refirió sobre la función policial que llevo a cabo ese día.

El teléfono, prueba elemental

Rodrigo tenía un teléfono celular Samsung color blanco que tenía una tapa deslizable hacía arriba dejando el teclado expuesto. Ese aparato llegó a sus manos desde la casa de su madre, Alicia ya que el joven asesinado solía perder los teléfonos. Desde ese mismo equipo saldría varias llamadas horas después del crimen y hubo testigos citados a declarar por ese motivo.

 

Segunda audiencia (Primera Parte)

En la segunda audiencia realizada este miércoles declaró un hombre que estuvo en el departamento donde se supone aconteció el crimen de Rodrigo Carnero. Consumió bebidas junto a Rodrigo Carnero, Juan Manuel Fernández, Javier Díaz y un tal Polis.

La madrugada del 18 de abril de 2014 hubo cinco personas en el departamento de Rodrigo Carnero, según declaró Gaspar, primer testigo de este miércoles. Consumieron desde las tres de la madrugada y fueron a comprar más bebidas para seguir tomando hasta alrededor de las 7 de la mañana cuando se retiró del lugar y Juan Manuel Fernández lo acompaño hasta la puerta de la calle y la cerró.

Ese día, Rodrigo había organizado juntarse en su departamento de calle Belgrano por lo que le dio las llaves a Gaspar que lo esperó desde las 12 hasta las 3 de la mañana en el lugar. Cuando Rodrigo llegó fueron a comprar bebidas a un comercio del bulevar Contín. A las 5 de la mañana llegaron al departamento Juan Manuel Fernández, Javier Díaz y Polis. A la media hora volvieron a salir a comprar bebidas para seguir consumiendo. En ese momento Juan Manuel Fernández junto a Javier Díaz dejaron las cosas compradas y se fueron a la casa a pocos metros del departamento sobre calle Belgrano y Gaspar decidió ir a preguntarles si iban a volver a tomar a lo que respondieron que sí Siguieron reunidos por una hora más hasta que alrededor de las 7, Gaspar se fue a su casa. Del otro lado de la puerta, solo habían quedado Fernández y Rodrigo, según declaró el testigo.

En la testificación dio detalles sobre la estructura de la casa de Juan Manuel Fernández, ubicada a pocos metros del departamento que ocupaba Rodrigo Carnero. La descripción se basó particularmente en la puerta de la casa del acusado que tenía una puerta de madera y vidrios. “Salvó el picaporte no le faltaba nada”, fue el detalle que dio en abril de 2014 y le recordaron en el juicio.

“Vos me conoces a mí, vos sabes como soy yo”, le dijo Núñez a Juan Manuel Fernández en un momento de enojo en el contexto de la declaración cuando la contrastaron con la primera declaración de 2014 y pensó que lo acusaban de un falso testimonio.

El teléfono a la venta

Sebastián descansaba en su casa en la tarde del viernes 18 de abril cuando un llamado a la puerta interrumpió su siesta. Eran Javier Díaz y Juan Manuel Fernández que se acercaron y llevaban varias cosas en un bolso y un teléfono celular.

“Pasaron y Javier se quedó durmiendo en un sillón. Con Juan Manuel Fernández nos sentamos en la mesa y compartimos una cerveza. Javier empezó como a soñar y Juan Manuel me dijo “está pensando si lo mató o no lo mató, le pegó a un cheto”, fueron las palabras de Fernández.

Sebastián necesitaba comprar un celular y en ese momento le ofrecieron un equipo. Lo primero que hizo para probarlo fue llamar a su amigo Mario Suarez. Al dar detalles de cómo era el celular contó que era un Samsung deslizable. El teléfono fue ofrecido por Díaz y le pidió alrededor de 50 pesos, Sebastián prefirió no comprarlo.

La llamada efectuada por Sebastián a su amigo, se hizo entre las 16 y las 16.45 y eso determinaría un allanamiento en la casa de la persona que recibió el llamado.

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